Palabras de apertura

Lic.Marcela Villavella

 “Sólo se siente culpable quien cedió en su deseo”, esta frase dicha por uno de los maestros del psicoanálisis, marca con absoluta claridad, que una verdad ha sido pronunciada: Sólo se siente culpable quien cedió en su deseo. 

En una inauguración se puede hablar de la propuesta del año, 2012 en este caso, pero es verdad también que es difícil hablar de lo que haremos, porque allí estaremos todos, podemos entonces decir que lo que hicimos, lo que nos trajo hasta aquí, lo que tomamos, lo que capitalizamos e incluso a lo que renunciamos, todo eso dice de los recursos que pondremos a disposición para iniciar este nuevo camino. 

Fue el deseo de ser psicoanalistas, de transmitir el psicoanálisis, y todos los avatares que lleva implícito este pensamiento, es el que hizo que un cambio de dirección fuese posible. 

No quisiera, pero quisiera, hablar de que Miguel Menassa, otro maestro del psicoanálisis me dijo, les dijo, escribió, que sin una cierta crueldad no hay crecimiento. Y no creo que la crueldad de la que estoy hablando sea contra alguien, hablo de una cierta crueldad para abrirse paso ante lo que no crece. 

Sin el reconocimiento del nombre del padre, es decir, sin el reconocimiento de Sigmund Freud como horizonte y de Jacques Lacan como transmisor del psicoanálisis no podríamos estar inaugurando un nuevo espacio psicoanalítico. 

Après coup, esta palabra tan hermosa en los seminarios de Lacan, tiene su origen en el Nachtraglich de Freud, que le permitió escuchar un tiempo diferente que asomaba, al querer encontrar un sentido en el relato de un sueño. Luego mostró que una otra lectura permite develar con posterioridad otros sentidos, lo que le hizo pensar que entonces, en esa interpretación se trataba de otro sujeto, otro espacio y otro tiempo. 

Claro que Lacan supo leer a Freud en el après-coup. 

El Après Coup de esta Sociedad Psicoanalítica, me lleva al rescate de algunos recuerdos, hitos prehistóricos de este momento, asociados a la historia argentina. 

Podríamos fechar y decir, que nació a partir del 2001, ya que la crisis económica social y sensible que atravesamos nos hizo volver a pensar qué psicoanálisis estábamos ejerciendo y cuál sería la transmisión. La crisis económica y social nos resituó, nos posicionó delante de caminos difusos, donde era muy fácil caer del psicoanálisis y muy difícil sostenerse en él. 

A partir de ese momento, quienes ahora encarnamos esta Sociedad psicoanalítica, y a la que invitamos a participar, fuimos gestando con la particular temporalidad de lo desconocido, este lugar en la oscura oscuridad de lo no sabido. 

También podríamos decir que fue en el 2005/2006, en las marcas mortificantes de nuestras historias personales que nos llevó a releer el tiempo que estábamos viviendo y cuestionar la grupalidad en la que estábamos inmersos. A veces la muerte mata, a veces hace vivir otras cosas. 

Quizás fue en el 2008 cuando viajamos a la Sede que en ese momento nos convocaba, para avisar que leíamos un cambio de destino y se nos señaló que debíamos esperar. 

Esperamos, supimos esperar. 

13 de abril del 2012, es el día de hoy. Y no podría asegurar que este es el momento justo, pero de alguna manera es justo en este momento dónde se 

hizo posible de una forma casi revolucionaria, quizás digo casi para no asustar, pero debería decir revolucionaria. 

Algo se revolucionó en todos, se movió el piso, se cambiaron las direcciones, y hay otro ambiente y claramente otra dirección en cualquier sentido que se lo piense, aunque la dirección que tengamos sea siempre la que comanda el psicoanálisis. 

Antes de cerrar y abrir este nuevo espacio, quiero decirles que Sociedad es un término que habla de cosas en común, cultura en común, identidad, discurso común, pero sobre todo, en una sociedad hay funciones en marcha y un funcionamiento que nos vincula como candidatos al psicoanálisis. 

Se abre entonces una sociedad psicoanalítica, se pone una puerta, ventanas, se pintan las paredes, se cuelgan los cuadros, se ponen los libros en las bibliotecas, se escribe un poema, pero todo esto es la apertura, ahora se trata de hacer funcionar esta sociedad en movimiento. 

Algo de lo nuevo que tiene que vivir. 

Après Coup –Sociedad Psicoanalítica- se sostiene en la teoría de Freud y Lacan, como constará en el tiempo que podamos hacer los estatutos de esta nueva sociedad, donde también deberemos dar el tiempo para que un après coup nos ordene a ese otro paso. 

Ahora toca abrir este lugar y este tiempo para que cada psicoanalista pueda trabajarse desde la teoría, la práctica, la supervisión, la escritura para reencontrar mediante este “après-coup” sus propios enlaces significantes donde se inscriben el saber y la verdad. 

Hay una intención, una pasión, una palabra, un deseo destinado a construir una estructura social donde las leyes y las redes del psicoanálisis sean las que sostengan. 

Para terminar y abrir estos viernes que nos convocarán durante todo este año 2012, traigo los versos del poeta Federico García Lorca, versos como una enseñanza siempre a futuro, que nos dice que la Pasión está en eso que no es 

en sí un hombre, ni un poeta, ni una hoja, sino el pulso herido que sonda las cosas desde el otro lado.